Por Rosa Maestro

Llevo varios días “perpleja” después de oír las declaraciones de la jefa de filas del PP en Cataluña, candidata a la Presidencia de la Generalitat, Alicia Sánchez Camacho. Durante el programa “Tengo una pregunta para UD”, afirmo estar a favor de los matrimonios homosexuales pero no ante la posibilidad de que adopten hijos y también dijo que creía firmemente que los niños necesitan de un padre y una madre. No hay que olvidar que ella es madre soltera por elección, como muchas de nosotras…, que un buen día eligió recurrir a un tratamiento de fertilidad para fundar una familia monomarental. Pues bien, haciendo alarde de una tremenda incoherencia, ahora hace pública su sentimiento de culpabilidad por haber traído al mundo un hijo sin un padre y se siente arrepentida de su modelo de familia.

Esa falsa moral, ese disfrazar con apariencias…, son las cosas que, por muy bien que hagan otras, siempre hace que mis dientes chirríen al coger la papeleta del PP en las urnas.

Y sigo sin salir de mi asombro, con la inmadurez de su decisión. Lo siento por ella, pero más lo siento por esa criatura que será en quien revierta su sentimiento de culpabilidad, quien arrastrará su sentimiento de no haber actuado correctamente, de tener una carencia toda su vida o de sentirse diferente a los demás… Soy la más firme defensora de todos los modelos de familia porque todos ellos son validos siempre y cuando se asienten en los valores que tiene que tener una familia, y las más firme detractora de cualquier modelo de familia, donde los valores a trasmitir se tambalean.

Me cuesta comprender que una persona que no es capaz de dar coherencia a su vida, pueda alzarse públicamente para dar coherencia a la vida de los demás a través de la política. Ahora resulta que ella sí pudo elegir un modelo de familia del que no está de acuerdo y se arrepiente – podía haber aprovechado la visita del Pontífice a Barcelona para pedir perdón por haber pecado – pero también imagino, que si llega al poder, nos castigará a todas aquellas mujeres que como ella elegimos ser madres solas por elección, con la diferencia de que lo hicimos con coherencia, con seguridad de saber lo que hacíamos, con el sentimiento de orgullo que trasmitimos a nuestros hijos y de seguridad.

Además, afirma también no estar de acuerdo con la adopción por parte de los matrimonios gay. Increíble! ¿Como se puede estar en desacuerdo con un modelo de familia no clásico cuando uno mismo ha fundado otro modelo de familia no clásico?

Ante tanto desatino no me cabe nada más que pensar que la presión política de un partido conservador a sus espaldas le ha dado a elegir entre su familia o su carrera política y es mejor difamar a la familia que a unos pensamientos obsoletos y retrógrados en un siglo y en una sociedad aperturista.

Llevo dos días observando a mis hijas y me emociona verlas felices, pero más me emociona saber que son fuertes, que tienen una estabilidad emocional y un orgullo ante su modelo de familia. Me siento orgullosa por no trasmitirles ningún sentimiento de diferencia ni de culpabilidad, de poder haber sido capaz de hacerles llegar que no les he privado de nada, sino que les he dado lo mejor que se les puede dar: la vida. y que ahora disfrutan sabiéndose elegidas por la tolerancia, la diferencia, el respeto, la coherencia… y sobre todo, sabiéndose afortunadas por haber aprendido a disfrutar enormemente de lo que tienen, que es mucho, y no de lo que dicen algunos “que deben tener”.

Siento enormemente que en nuestro modelo de familia haya mujeres que llegaron a él sin el convencimiento y con la duda de estar privando a sus hijos de algo, porque en el futuro esos niños son los que arrastraran sus dudas…, y más lo siento por parte de una mujer con la entidad de Alicia Sánchez Camacho, que tendría que defendernos y abanderar su modelo de familia como ninguna dada su posición privilegiada. Me queda el consuelo de que no sea verdad su sentimiento de culpabilidad y que simplemente “quiera vender una moto” a ese sector de la sociedad que no la votaría si dijese “sí, soy madre sola por elección y me siento profundamente orgullosa de serlo”. Flaco favor nos hace esta señora a las demás madres solas por elección.

Procedencia de la información:
Masola – Madres solteras por elección
Inmadurez emocional o hipocresía social