Marco escribió

Empezaré contando que tengo una hija. La madre es mi prima. Hace ya más de 2 años que nos separaron. Es muy doloroso todo esto, porque ellas están en Chile y yo me encuentro en Ecuador.

Hojas de un mismo árbol.

Todo este tiempo he tratado de hablar con ella. Mi prima (aclaro) no la veo como mi prima, sino como la mujer que sigo amando. Ella se llama Noelia y en estos días he empezado a tener noticias de ella muy dolorosas para mí, pero también con esperanzas, ya que me enteré que ella dijo de mí que me odia o que para ella estoy muerto. Pero eso es porque estaba ausente y tal vez piensa que soy un cobarde. Tal vez tenga razón, pero es muy largo de contar todo lo que en esos días pasaron, cuando se enteraron que Noelia estaba embarazada, puesto que amenazaron con matarme. También peligraba la vida de mi bebita. No sabía qué hacer. Pensé que mis papas hablarían y comprenderían nuestra situación, pero no fue así.

Me engañaron, pero ya es tarde para lamentarse.

En estos días he estado reuniendo dinero para poder viajar allá y dar la cara, por el amor que le tengo a mi hijita y a su madre, que, repito, no la veo como mi prima.

No sé qué sentimiento tiene hacia mí, pero también sé que está dolida y estoy seguro que ella aceptará al principio que vea a nuestra hija. No sé qué pasará después con nuestra relación, que tiene que sanar nuestras heridas. Espero que así sea, ya que aun la amo. Tal vez más que antes. Y amo a mi hijita. Y lo bueno es que muchas amistades me ayudarán.

En todo este tiempo he analizado la situación de Noelia y seguro ella piensa que no volveré o no daré la cara, pero ya ha pasado mucho tiempo. Espero que los abuelos me perdonen y me den una oportunidad de demostrarles que amo a mi hija y a su hija.

Me costará el recuperar la confianza de Noelia por todo lo que pasó. Sé que aun me ama, pero el tiempo que ha pasado y la falta mía pueden estar apagando ese amor hacia mí.

Sólo quería contar esta historia para aquellas personas que tal vez están pasando lo mismo en ciertas cosas. También hay madres solteras no porque el papa las haya abandonado, sino porque se opusieron a esta relación. Yo quiero. Soy papa solo biológico, pero quiero ser un papa ejemplar para mi hija y así con su mama poder hacer feliz a esa niña tan hermosa que Dios nos regaló.

Cuando la conocí por fotos me alegró mucho, pero un dolor más grande llegó en mí porque no estaba a su lado. Por eso todos los días ruego a Dios que me de el perdón de sus padres por haber escondido nuestra relación y haber faltado a su confianza, que nos dieron al estar juntos y sobre todo la de ellas, Noelia y mi hijita. Si bien cumplirá 2 añitos, pareciera que fueran más años. Quiero estar al lado de ella antes que empiece a entender la ausencia de su papa, antes que empiece a sentir que su papa las dejó o no quiero estar con ellas.

Bueno, gracias por leer este mensaje. Espero respondas.

Que el Señor te Bendiga,

Marco

Respuesta de Calendula

“Marco” es un nombre ficticio, así como los demás nombres propios que aparecen en este testimonio. Los cambié para que tanto él como su familia conservaran su privacidad, tan importante cuando hay que calmar los ánimos para establecer un diálogo, para favorecer un primer encuentro entre padre e hija.

Ese primer encuentro seguro que se dará si Marco no ceja en su empeño de recobrar la proximidad afectiva con su hija y una buena relación con la madre.

¡Marco, ve paso a paso, sin prisas! Sin embargo, no te rindas. Cuando hay mucho dolor, también hay mucha rabia, a veces. La persona que más ha sufrido por todo esto es la mamá de tu bebé. Intenta acercarte a ella con el corazón, pidiendo su comprensión, aguantando su ira, si es necesario. Para llenar un recipiente con un nuevo contenido, primero hay que vaciar lo antiguo.

La madre de tu bebé ha sufrido el abandono y la soledad y es comprensible que reproche tu falta de valor para enfrentarte a la familia y formar un hogar con tu prima y el bebé. El aparejamiento o matrimonio con familiares próximos o consanguíneos se previene desde antiguo por un mayor riesgo a que el hijo nacido de ambos tenga enfermedades congénitas tanto físicas como psíquicas, pero eso no sucede en todos los casos (puedes leer un artículo al respecto en la revista Ser Padres). En consecuencia, tus padres, con la mejor intención, intentaron que desistieras, pero la realidad es que tienes una hija y debes luchar por ella.

No permitas que los tabúes acerca de una pareja consanguínea destrocen vuestras vidas. Cierra los oídos a los comentarios maliciosos. No habéis hecho nada malo. Nació el amor y nació también un fruto de este amor. Recupera todo lo que puedas de esta relación; en primer lugar, el cariño de esta bebé que te necesita.

Si actúas con serenidad y prudencia, y pides perdón por lo que pasó y de lo cual sólo tú eres responsable (aunque te duela, nadie más que tú), vas a sentir una paz enorme. Y tendrás la oportunidad de ser un buen padre.

Marco, espero que todo se resuelva satisfactoriamente para los tres. Un cariñoso abrazo,

Calendula