TEXCOCO (MÉXICO). Madres solteras en un ambiente hostil y de franco abandono
Texcoco, México.- (Texcoco Mass Media).- Las mujeres jóvenes que han decidido traducir su vida a madres solteras, se encuentran en un medio tan hostil como de franco abandono o rechazo.
La historia de varias de ellas se ha documentado en la crónica de personas que residen fuera de ese territorio. En Cuautla, Morelos, una egresada de la Universidad de Chapingo, quien ocupó durante semanas un cuarto en el pueblo de San Bernardino, Texcoco, escribió las vivencias de una madre soltera de 17 años. Otro relato, abunda acerca del matrimonio fallido, que arrojó un divorció traumático, dejando a la mujer de 19 años con dos críos y sin pensión alimenticia, ni apoyo familiar. Pero estos no son los únicos trabajos que sobre el oscuro y legalista mundo del abandono familiar se han dado.

Decenas de mujeres se inscriben en los programas clientelares del gobierno, uno de ellos denominado Madres Solteras, donde abundan mujeres jóvenes que han dado salida a sus pasiones, procreando hijos sin que los padres hayan vuelto la cara al paso del tiempo. Jaime Arteaga, originario de Puebla, Puebla, documentó en su Relación de hechos y desechos, varios matrimonios que se dieron en la región de Texcoco, todos ellos de manera forzada por las circunstancias y la pronta separación de los amantes. “Dejan una estela de rencor que al paso de los años los hijos abandonados van reforzando al no tener un modelo paterno de quien tomar ejemplo; mientras, las mujeres buscan como llevar el sustento, el vestido y los satisfactores mínimos de bienestar a los críos que han sido abandonados, ellos se interiorizan con la vida callejera, con las amistades que son su refugio, con la abnegada vida de relación con lo que aparece”.
Sin duda las madres solteras que pueblan Texcoco no son las únicas, ni son excepcionales, las hay en todas las regiones del país. En Oaxaca el número de madres solteras es tan alto, como la misma migración. En Veracruz y Guerrero hay miles de madres solteras que comenzaron esta epopeya a los 14 ó 15 años. En otros estados la situación de la mujer no es diferente. Texcoco llama la atención por los numerosos estudios que al respecto se han realizado, pero que nada han aportado a una realidad documentada por estudiosos de la sociología y de la economía de la Universidad de Chapingo, de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, de la UNAM, de la UAM y en menor escala de la Universidad del Estado de México.
¿En qué época se da el boom de las madres solteras? Pregunto a Mirna Pacheco, autora del ensayo Historia sin padres. “El boom si así se puede llamar comenzó a principios de los años 70s. Recordemos que la década de los 60s fue una época de cambios en el mundo. El surgimiento de los Hippies, las revueltas del 68, la lucha con el racismo en los Estados Unidos de América, Vietnam y las protestas callejeras en casi todas las capitales del mundo, el surgimiento literario en América Latina y una apertura en la cátedra universitaria, donde podías transitar con libertad desde la doctrina cristiana, pasando por le marxismo, hasta la contracultura literaria y el cine erótico”.
“Todo lo anterior impactó en la vida de nuestros pueblos, de nuestras mujeres. Decidí realizar el ensayo en la región de Texcoco porque conocí a una maestra lesbiana, que para ocultar su realidad procreo dos hijos, se casó, pero a antes de los cuatro años decidió dejar al hombre. El nunca más volvió la cara hacía ella ni hacía sus hijos. Ella ha trabajado duro para la manutención de sus chamacos, uno cursa ya una carrera universitaria y el otro apenas egresará de la preparatoria. Cuando llegué a Texcoco mi estudio lo iba a realizar sobre las consecuencias demográficas en las tierras de Chicoloapan. Cuando me di cuenta estaba frente a un fenómeno poco alentador y si preocupante. En una cerrada del pueblo de Cuautlalpan, en una familia donde había tres hijas, dos eran madres solteras; otra familia, con dos hijas, eran madres solteras. Conversé con ellas, en una tarde contamos alrededor de 70 madres solteras, y más de doscientos hijos a la buena de Dios. La maestra que conocí era una de ellas”. Agrega la terapeuta poblana.
¿Hace cuánto se hizo el ensayo? Lo hice a fines de los 90s. El boom había pasado, se había convertido en una normalidad.
Para Estela y Beatriz, el divorcio que las llevó a la categoría de madres solteras, las alivió de una parte de su vida que se había vuelto oscura, sufrían agresiones físicas, verbales y psicológicas. Cuando decidí dejar al hombre, dice Beatriz, sabía que las cosas no serían fáciles. El divorcio tardó porque la justicia en los juzgados de Texcoco es oscura y legalista. La pensión que deseaba darme el padre de mis hijos era la mitad del salario mínimo, cuando replicaba mi abogado, uno de los secretarios del juzgado le decía que no había manera de probar que él ganara más. Aporté pruebas, testimonios, muchas cosas más, pero no prosperó. Después de seis años, intervino un magistrado quien desató las cosas, condenó al pago de la pensión como debió haber sido desde el inicio.
La otra batalla que libran las madres solteras en esos juzgados de Texcoco, es la Patria Potestad de los menores.
A pesar de todo el complejo tejido social que van haciendo las madres solteras, donde por desgracia comienzan muchos de los hombres y mujeres que delinquen, los poderes del Estado no han vuelto el rostro a este agudo fenómeno. Texcoco registra un alto número de madres solteras e hijos que carecen de un identidad paterna, lo que los lleva por caminos oscuros y legalistas.
Procedencia de la información:
Alianza Tex
Entre regiones. Texcoco oscuro y legalista



