TEGUCIGALPA. Madres solteras humildes reciben una vivienda
TEGUCIGALPA.- Debido a la falta de empleo y con la mayoría de sus nueve hijos de “pan en mano”, doña Olga Rodezno viajó hace más de diez años desde el municipio de Liure, en Choluteca, a la capital en busca de mejores derroteros.
Sin embargo, le ha tocado sufrir la cruda realidad de cientos de capitalinos: rodar de cuartería en cuartería y dejar de comer a fin de mes para poder pagar los 800 lempiras del cuarto, razón por la cual sus retoños no pudieron asistir a una escuela.
Junto a su hija mayor, Vilma García, quien tiene tres pequeñines, luchan por sacar adelante a la familia vendiendo tortillas y recogiendo desechos reciclables de los contenedores de basura en las colonias cercanas para luego venderlos.
Al final del año anterior se quedaron sin trabajo y tuvieron que abandonar la pieza. Se fueron para la casa de una vecina, pero no quisieron incomodar y decidieron irse a un terreno que habían conseguido, donde armaron con pedazos de adobe un “nidito” para dormir.
Las mujeres que residen en el sector “F” de la colonia Los Pinos, en Tegucigalpa, ayer sonrieron tras recibir una esperanza de vivir un poco mejor junto a los 10 infantes que las acompañan, después que el regidor municipal, Julio Salgado, les dijo que les regalará una pequeña vivienda.
INTEMPERIE
“Aquí en la noche nos metemos uno por uno al ‘nidito’ y ahí nos acomodamos, porque no tenemos para dónde agarrar”, cuenta doña Olga, mientras voltea las tortillas que mandará a vender.
“Las tortillas a veces se venden y a veces no, pero de cualquier manera salimos adelante, porque las que sobran las comemos con queso rayado”, dice entre sonrisas mostrando una bolsita de sal.
La señora comenta que decidió viajar de su comunidad porque la zona sur se ha vuelto un lugar inhabitable, ya que no se encuentra trabajo, las siembras están malas y lo único que hay para comer son mangos verdes y agua para beber.
“Acá nos toca dormir hasta sentados pero con un trabajito se logra conseguir aunque sean tortillas y sal para los niños, pero afuera no se encuentra nada”, relata, al tiempo que asegura que sola ha logrado mantener vivos a sus retoños.
Mientras los niños se protegen del sol debajo del “nidito”, donde hay un pedazo de colchoneta sobre la tierra, la joven Vilma, madre de tres infantes, dice que ella ha luchado para que sus hijos puedan estudiar.
La niña de 11 años cursará el sexto grado y otro primero, pero mantenerlos ahí le ha costado el alma. “Para la clausura de niños en el kínder el año pasado, tuve que dormir en los contenedores para lograr sacar botellas y conseguir el dinero para pagar los gastos”, dice la mujer.
Madre e hija viven juntas con sus hijos, pero Vilma tiene un terrenito cerca de la casa de su madre y espera que en algún momento este se convierta en un digno hogar.
AYUDA
La bendición para esta numerosa familia luchadora llegó el Día de la Mujer hondureña, cuando el regidor Julio Salgado y su asistente Dagoberto Padilla, después de conocer la realidad en que viven, decidieron mejorarles las condiciones de vida.
Salgado conoció la necesidad de las mujeres porque en un tiempo trabajaron en una microempresa de barrido, luego las visitó y decidió llevarles la ayuda. La vivienda que les están construyendo es de 36 metros cuadrados, forrada de madera, lámina de zinc y piso de cemento. Además se le construirá una letrina, ya que en la zona no hay servicios básicos.
Asimismo, se comprometió a darles dos camas, una mesa, conseguirle becas estudiantiles y materiales escolares a los pequeños para puedan ingresar a la escuela a partir de este año.
“La necesidad de la capital es mucha, pero hay algunas personas que viven en pobreza extrema y ahí es donde debemos llegar con los fondos que nos asigna la alcaldía a cada regidor”, concluye Salgado.
Procedencia de la información:
La Tribuna
Humildes madres solteras de Los Pinos reciben una vivienda
Calendula
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