Muchas mujeres, madres solteras, tienen dificultades para acceder a los pañales desechables. Son caros, aunque muy prácticos. Otras  madres, sin embargo, vuelven al pañal tradicional, transpirable, que se lava a mano y es reutilizable; el culito del bebé lo agradece, pero requiere más trabajo y cuidados. Si tú, mamá soltera, ya estás usando o vas a usar pañales de usar y tirar para tu bebé, te conviene conocer las últimas tendencias en protección de cacas y pipís.
El pañal de ropa ecológico está lejos de ser un producto de consumo masivo. Mientras tanto, en España se gastan 1.600 millones de pañales desechables cada año. ¿Cuál es el futuro del pañal de tela?

Pañales ecológicos en distintos colores.

Pañales ecológicos en distintos colores.

Montse es madre y convencida de las ventajas de estos pañales. Empieza explicando que los bebés son más felices con el culo al aire y que si existen los pañales es para facilitar la vida a los padres. Es cierto. Tras ver la cantidad de variedades que hay de pañales de ropa, todo en uno, el dos piezas, el rellenable, sólo algodón, me cuenta las ventajas: “Por salud, permite la transpiración, no se irrita el culo. Por economía doméstica, ya que está calculado que te ahorras del orden de 1500 euros en los primeros 24 meses de vida del bebé. La tercera ventaja de peso es la ecología: la celulosa de los pañales desechables tarda entre 200 y 500 años en biodegradarse”.

Montse me convence pero solo por unos segundos. Empiezo a pensar en cómo se lavan estos pañales, en qué haces cuando estás de viaje, en cómo guardas el pañal sucio hasta que llegas a casa, en las tallas y la cantidad de pañales que necesitaré…

Por partes. Hay dos momentos en los que el sentido común recomienda no usar estos pañales: con un recién nacido porque la mancha del meconio es imposible de borrar de la tela y cuando uno viaja de excursión a lugares poco prácticos. Otro problema es la variedad de gamas, tejidos y modelos. Montse recomienda probar uno antes de comprar pacs. Una unidad cuesta entre los 15 y los 25 euros y hay muchas marcas, entre las más conocidas están Blueberry y Popolini. Cuando el niño se hace pipí o caca y estás fuera de casa, el pañal se guarda en una bolsa de plástico hasta llegar a su destino, la lavadora.

La pregunta es: ¿cómo se lavan? Montse no pierde la paciencia ante la interlocutora incrédula. En primer lugar hay que sacar la caca y después decidir si se deja en seco o bien en agua con una gotita de jabón. Del cubo a la lavadora. “Hay gente que lo lava por separado y otros con la ropa de casa. Mi consejo básico es que cada uno lo haga según sus hábitos de higiene pero cuanta menos química mejor. No se aconseja mucho suavizante para que no pierda absorbencia, se pueden poner en la secadora y el mejor blanqueante para las manchas de caca es el sol”.

Estos pañales son sin duda poco recomendables para madres primerizas en estado de estrés. Dice la que sabe del tema que es una cuestión de organización, pero lo cierto es que el pañal de ropa ecológico está lejos de ser un producto de consumo masivo. Mientras tanto, en España se gastan 1.600 millones de pañales desechables cada año.¿Cuál es el futuro del pañal de tela?

Procedencia de la información:
El País
El reto de los pañales ecológicos

Calendula
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