Madres solteras, viudas y familias enteras no pueden construirse una vivienda de material porque no cuentan con recursos económicos. Cuando terminan las campañas políticas,  piden regaladas las lonas para colocarlas tanto como muros protectores como en el techo donde hay filtraciones de la lluvia.


Transcripción del artículo publicado por el digital Diario de Xalapa con fecha 11 de octubre de 2010.

Como pueden buscan protegerse del frío en las colonias pobres de Xalapa.

Como pueden buscan protegerse del frío en las colonias pobres de Xalapa.

Sufren ya en Xalapa quienes habitan en casas de cartón, plástico y lonas de desecho

Celia Gayosso

Xalapa, Veracruz.-Madres solteras, viudas y familias que no tienen recursos económicos para construir una casa de material se han dado a la tarea de levantarlas de “palitos” y materiales desechados, para enfrentar las heladas.

Miles de xalapeños que habitan esas endebles casas construidas con láminas de cartón, pedazos de plástico, alfombras y lonas desechadas por los partidos políticos, han empezado a resentir las bajas temperaturas.

Expresan su temor por la salud de los niños y adultos mayores ante la inesperada llegada del invierno.

Vecinos de la colonia El Porvenir y de Ampliación Mesa del Guayabo, por ejemplo, ubicadas en lo alto del Cerro de la Galaxia, saben que el aire pega con fuerza porque les ha destechado sus casas.

El aire helado se cuela por todas partes y los niños se empiezan a enfermar de gripe y tos, por lo que con plásticos forran por dentro las paredes para protegerse un poco.

Forran con plástico casas de El Porvenir y Mesa del Guayabo

Miles de xalapeños que habitan en endebles casas construidas con láminas de cartón, pedazos de plástico, alfombras y lonas desechadas por los partidos políticos, han empezado a resentir las bajas temperaturas. Temen por la salud de los niños y adultos mayores.

Ante la inesperada llegada del invierno, madres solteras, viudas y familias enteras que no cuentan con los recursos económicos para construir una vivienda de material y que se han dado a la tarea de levantarlas de “palitos” y otros materiales desechados por otras personas, han empezado a forrarlas por dentro con plásticos para evitar que las heladas corrientes de aire afecten la salud sobre todo de los niños y de los adultos mayores.

Vecinos de la colonia El Porvenir y de Ampliación Mesa del Guayabo, ubicadas en lo alto del Cerro de la Galaxia, saben por experiencia que el aire pega con toda su fuerza porque les ha destechado sus casas, por lo que se han aprestado a tomar sus previsiones colocando algunas piedras y ladrillos sobre el techo.

Zoyla Aguirre recordó cómo hace tres años los fuertes vientos la dejaron sin techo en la humilde vivienda que ha ido levantando con pedazos de madera, alfombra, láminas de cartón y láminas de zinc.

Dijo que aún así sin techo no se quiso salir porque temía que le robaran las pocas pertenencias y aunque tenía a su nietecito recién nacido porque su hija todavía no ajustaba la dieta, se aguantaron, para al otro día empezar a reconstruirla ella misma, porque es mujer sola.

Con ella coincidió Guadalupe Vega, quien es madre soltera de dos niños en edad preescolar.

Dijo que teme mucho los fríos porque debido a que el aire se cuela por todas partes de su frágil cuarto, los niños se empiezan a enfermar de gripe y tos, por lo que con los pocos recursos que le quedan libres ha empezado a comprar plásticos para forrar por dentro el cuarto a manera de papel tapiz.

Abundó que cuando terminan las campañas políticas piden regaladas las lonas para colocarlas tanto como muros protectores como en el techo donde hay filtraciones de la lluvia.

También sirven para forrar los pequeños espacios que hacen las veces de letrina y cuarto de baño, asentó.

Por su parte Genaro Rodríguez Pérez, quien aunque es albañil no ha podido construir su cuarto de material porque lo prioritario es la comida y la escuela de los hijos, dijo que “de veras que pega fuerte el frío por acá. Necesitamos que nos ayuden con un poco de material y uno pone la mano de obra pa´ hacer aunque fuera un cuartito de lámina”.

Explicó que el aire pega tan fuerte en aquella zona alta de la ciudad que los “cachetes” de los niños luego se parten y “andan todos mocosos porque les da catarro”.

“No, pus cómo quiere usted que nos preparemos si apenas lo que gana uno, cuando hay trabajo, es pa´ la papa. Estamos a la buena de Dios, ora sí que lo que él nos manda es lo único con lo que nos vamos ayudando”, aseguró.

Magdalena Ortiz aseguró que no se puede comprar ropa abrigadora ni para los niños ni para ella porque lo que gana como ayudante de cocina en una fonda apenas si le alcanza para lo indispensable.

Al no contar con ropa suficiente y abrigadora que los proteja del frío, pidió a la gente de “buen corazón” que otras veces les ha mandado ropa y alguna cobijita, que “no nos olviden”.

Concluyó que son los niños y los adultos mayores los que sufren más durante la temporada invernal, porque “uno como quiera se aguanta, pero ellos no”.

Calendula
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