MADRES QUE CUMPLEN PENAS DE CÁRCEL. Los hijos también pagan la condena
Mujeres que cumplen privación de libertad en una cárcel de Barcelona, expresan un tema que desean poner en conocimiento de la ciudadanía:
El sufrimiento de las madres encarceladas es superior al de los hombres padres, porque, a parte de cumplir la condena, están separadas de sus hijos y no pueden participar en su evolución.
Las mujeres internas expresan su sufrimiento por no poder estar cerca de sus hijos.

Muchas internas han visto crecer a sus hijos a través de los vis a vis familiares y del contacto telefónico.
Ellas entienden que tienen que pagar el delito que han cometido, pero consideran que la mejor forma no es separándolas de los menores, sino encontrar una alternativa para cumplir condena junto a sus hijos e hijas; creen que por cuestiones económicas no se busca una solución.
Sienten que el juez las trata como a “monstruos” por el hecho de ser madres y haber delinquido. Consideran que por esta razón se las trata más duramente que a los hombres.
Sostienen que en ningún momento se pide la opinión de los hijos y que no se tiene en cuenta su bienestar. En consecuencia, a las madres se les quita el derecho de estar con los hijos y disfrutar de su crianza.
Una de las internas considera que la condena no sólo la paga ella, sino también sus hijos, ya que cuando ella entró en la cárcel ellos eran bebés y ahora ya tienen 9 y 10 años. Los ha visto crecer en el vis a vis familiar, en la cárcel:
“Ellos no han cometido ningún delito, excepto ser mis hijos, y sin querer, ellos fueron condenados a pagar mi castigo y mis años de prisión”.
Una de las internas está orgullosa del esfuerzo que ha hecho para salir de la droga:
“Llevo dos años presa, y cinco meses saliendo de permiso, pero he estado un año y medio separada de mis hijos y eso me ha pesado bastante y he derramado muchas lágrimas. Pero he sido fuerte para llevar todo esto y he luchado por estar sin consumir droga y lo sigo haciendo y ahora veo la vida de otra manera mucho más bonita y con ganas de hacer cosas nuevas para mí, pero lo más bonito es que estoy por mis hijos como ellos se merecen; es decir, como una madre normal y corriente y dándoles todo el amor y cariño que necesitan de su madre”.
Otras internas han visto crecer a sus hijos, mientras ellas estaban en la cárcel, a través de los vis a vis familiares y del contacto telefónico. Posteriormente han podido disfrutar de ellos durante los permisos.
Durante la visita familiar, las salas no están habilitadas para los niños, ya que no hay una sala de juegos, sino que la visita se hace en el mismo lugar que el resto de visitas o también en una sala de vis a vis íntimo. Consideran que el espacio que comparten madres e hijos tendría que estar acondicionado para ellos; de lo contrario, los niños se aburren durante las visitas porque es muy frío y en consecuencia las internas se sienten rechazadas por sus propios hijos.
“Ya es bastante lamentable estar presas y separadas de nuestros hijos y tenemos que conformar con poderlos ver tan solo una vez al mes; pero mucho más lamentables ver donde tenemos que pasar con ellos el poquito tiempo que nos dan al me; pues los vis a vises suelen ser de 1 hora y media tan solo, si son extras son de 3 horas. Pero la realidad es que prácticamente es imposible tener a los niños 3 horas metidos en la sala que nos dan para poder estar con ellos, porque no es un sitio adecuado para estar con los niños.
Porque en primer lugar normalmente tienes que elegir entre que te den una habitación de vis a vis íntimo porque tiene lavabo, o si escoges una de vis a vis familiar ya sabes que carece de lavabo, pues fatal; así que al cabo de 1 hora o poco más los niños están ya deseando irse, porque se aburren, se sienten encerrados, agobiados, sin nada que hacer. Y nosotras sin quererlo nos sentimos muy mal, pues nos da la sensación de que nuestros hijos no quieren estar con nosotras, aunque no es así, está clarísimo que si existiera una habitación adecuada para pasar el rato con los pequeños, donde ellos tuviesen juegos y tuviesen cositas para entretenerse los vis a vises con nosotras no se les harían tan agobiantes, sino todo los contrario.”
