Paola escribió un comentario al pie del artículo: Cómo explicar a un niño que no tiene papá y es hijo de madre soltera

"Papá está trabajando lejos".

"Papá está trabajando lejos".

Paola escribió:

Hola, soy Paola, de 22 años de edad… Mi niño va para tres años… Él últimamente me consulta mucho por su papá… Hasta una noche me dijo que no quería dormir porque siempre cuando venía el papá él no lo veía porque estaba durmiendo…

Son cosas, reclamos o preguntas que sabía que llegarían algún día… solo que no las esperaba tan pronto… El papá lo vio cuestión de 4 veces. Vino a verlo por primera vez a los 3 meses, luego hacía una visita de doctor cada dos o tres meses…, cosa que yo interpreté mal… Es decir, le planteé que si quería frecuentar al niño no había ningún inconveniente, las puertas de mi casa estaban abiertas, pero que lo hiciera por lo menos una vez por mes… Nunca le exigí nada, solo que lo viera… Así, de esa manera, el niño iba a tener la figura paterna reconocida y este hombre no iba a ser un simple extraño que lo viera una vez cada tres meses…

Bueno, él no cumplió con el acuerdo y de esa manera decidí cortar todo tipo de relación, tanto visual como telefónica, porque le estaba haciendo un mal al niño y, porque no, a mí también… En fin, pasado el tiempo, más de un año y medio, mi hijo me reclama y mucho… Yo le digo que el papá está trabajando lejos lejos… y le muestro los regalos que él le hizo, como para que recuerde que papá existe, pero no puede venir…

Cabe agregar que soy militar y el niño entiende de mi trabajo…, cosa que no pesa mucho al momento de explicarle por qué papá no viene. Es porque trabaja mucho y lejos, como le ha tocado hacerlo a mamá… Por ese lado pienso ir llevándolo…

Sé que está mal… Soy una persona muy orgullosa… Por mi hijo dejo el orgullo debajo de la cama… Lo que yo pienso es… ¿debo contactarme con esta persona y hacerle saber lo que está pasando? ¿Debo seguir con mi postura? ¿Debo contarle de a poco la verdad al niño?

No soy de pensar en hablar mal del papá… Mi bebé no fue planificado mas haya que para mí me es mi todo… No culpo a su papá…, pero hay una realidad: el niño existe y es algo obvio que tiene una mamá y un papá… Nunca le exigí nada, porque decía y esperé y espero que él tome la función de padre…

Hay otro tema. Tuve una pareja… Fue un tiempo corto… Este chico joven de 28 años le inculcaba que le dijera papá…, cosa que yo vi mal… Él, papá tiene. Si nace de mi hijo llamar papá a mi compañero-pareja o lo que fuese, porque este lo quiere y le da cariño, lo acepto, pero el papá es quien lo hizo… más que el papá de corazón es el que lo ama y lo cuida como tal… Siempre pienso así, con la verdad, porque después crecen y los culpables somos nosotros… ¿Está bien la postura que tengo al momento de tener otra pareja a mi lado… en el tema de comportamiento con mi hijo?

Muchas gracias, espero respuestas.

Paola

Respuesta de Calendula

Querida Paola, mi postura es siempre la del diálogo, la de dar una oportunidad a la otra persona, no precipitar las situaciones. Todos necesitamos un tiempo para asumir lo que está pasando, lo que va a suceder, lo cual no significa que a veces tomemos una decisión drástica que va en nuestro perjuicio o el de otras personas.

Me provoca llanto que el niño piense que no ve a papá porque, cuando éste llega, él está tan dormido que no se da cuenta de su presencia, de sus besos. En su mente, en sus recuerdos, quizá hay la figura de su padre, aunque nosotras pensemos que lo ha olvidado. Fíjate que el niño ya empieza a sentirse culpable. “Si no estuviera dormido, podría ver a papá”. Luego razona: “dormir es malo”. El niño busca una explicación a la ausencia de papá, pero la única que encuentra no le satisface. En su mente en construcción no tiene los elementos que le descubran que los adultos pueden ser indiferentes a un niño que ha nacido de su propio ser.

Según mi parecer, estimada Paola, tendrías que buscar de nuevo al papá de tu hijo y trazar un puente para que él y el niño se reencuentren, aunque sea de tarde en tarde. Me pregunto muchas veces si no es mejor ver al hijo tres veces al año que ninguna vez, incluyendo llamadas telefónicas entre visita y visita. De este modo los lazos entre adulto e hijo no se rompen completamente. El niño que ve a su padre de tarde en tarde va a vivir de sueños, claro está, idealizando la figura paterna, pero ¿acaso no vivimos nosotras también de sueños cuando pasamos un largo tiempo sin esperanzas, afrontando la vida como unas sobrevivientes? Los sueños son fuente de vida, no se puede negar esa realidad.

Veo que tienes las cosas muy claras y, porque miras por el bien de tu niño, te estás replanteando cómo enfocar la presencia del padre. Si usas la inteligencia y el corazón, como es tu caso, vas a adaptarte a cada nueva situación, de modo que no vivas de recuerdos ni de rabias o rencores, sino afrontando el presente con optimismo y seguridad. Tu hijo es lo más importante para ti, así que ya has recorrido más de la mitad del camino.

Con respecto a una nueva pareja, pienso que es oportuno esperar un tiempo, hasta que estés segura, antes de que conviva contigo y el niño. A veces las parejas duran poco tiempo y el niño se resiente del ir y venir. Y, en efecto, el niño ya tiene papá. Si un día decide llamar “papá” a tu compañero, será su decisión. Significará que se siente querido y arropado y aceptado en el núcleo familiar. Estoy totalmente de acuerdo contigo.

Que seas muy feliz. Un beso a los dos,

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.com