LLEVO 6 AÑOS SEPARADA. “Las palabras de la policía son que el maltrato psicológico es tan difícil de probar…”
Tina ha explicado recientemente su camino de sudor y lágrimas y falta de apoyo de la justicia al pie del artículo “Eres una mujer maltratada cuando…” Mientras, su maltratador campa a sus anchas, suelta amenazas delante del juez, no paga la pensión a los hijos, se ha vuelto a casar… Ese ser socialmente bien considerado es un martillo que golpea incesantemente en la soledad de la mujer sola con hijos.

Tina escribió:
Yo conocí al padre de mis dos hijos hace ya unos años. Al principio todo iba bien, no me dijo que era casado, de eso me enteré cuando estaba embarazada de mi primer hijo.
Cuando nació mi niño la cosa empezó a cambiar. No quería que viniera mi familia, me fue apartando de todo el mundo. Luego nos mudamos a un pueblo y también me quitó la independencia económica; mi tarjeta era la que causaba gastos. Me daba el dinero justo, me compró un cuaderno y lo cuadriculó; tenía que justificarle hasta el último céntimo, así fuera la piruleta del nene.
Me fue anulando poco a poco. Yo era la que todo lo hacía mal. Era obligación de comer y cenar todos juntos a la mesa. Si él no estaba sentado no se podía comer o había bronca. Me decía frases tan bellas como “tienes las luces del día porque dios las da”. Ahhh. Pero decía que me quería.
Cuando mi padre cayó enfermo terminal y vine a cuidarlo, él no trabajaba. Para esto yo tenía ya a mi segundo bebé, una niña maravillosa. Tuve que venir a cuidar a mi padre con mis hijos y él tocándose los huevos en casa sin trabajar. Según él, estudiaba un master. Su frase más bella en esos días fue: “¿cuando regresas a casa? tienes una marido y una casa de la que ocuparte, en esta casa se folla contigo o sin ti”.
Mi padre murió y nos tuvimos que ir a casa, más rápido que raudo. Después de eso la relación fue de mal en peor. Me daba copones en la cabeza, me humillaba cada vez que podía y finalmente en una visita de mi madre nos montó una bronca y todo eso delante de mis hijos. Dije hasta aquí llegué.
Al día siguiente lo dejé y me fui de casa con mis hijos y las cosas en bolsas de basura. Llevo 6 años separada. El maltrato psicológico no ha parado. Se mete en mi vida privada, amenaza a la persona que se atreva a tener una relación conmigo. Psicológicamente a mis hijos los está destrozando. Y lo último que ha echo es piratearme el correo electrónico y escribir dos mensajes llenos de mentiras, vejaciones, humillaciones, descalificativos, y enviarlos a todos los contactos de mi correo, es decir 190 direcciones de correo entre los que se encuentran mis jefes, direcciones de posibles trabajos, amigos, familia, colegio de los niños, etc…. Es decir, ha intentado destrozarme la vida.
Llevo 6 años denunciando esto. He intentado cambiar el régimen de visitas. En el juicio de cambios de medida llegó a decir delante del juez que “él entendería que alguien me matara”. El juez no solo no lo tomó en cuenta, sino que determinó que no era peligroso.
Este individuo tiene dos armas de fuego. YO SÍ TENGO MIEDO. Le he vuelto a denunciar, ¿pero qué más hago?
Ahora vuelvo a caminar mirando al suelo, porque me siento tan humillada, y además no sé donde está, siempre miro atrás de mí. Las palabras de la policía son que el maltrato psicológico es tan difícil de probar…. ¿qué más necesitan? ¿Cuando van a cambiar las leyes? ¿Qué hago para que este pseudo hombre me deje vivir en paz? Ya estoy desesperada. No aguanto más. Llevo 6 años así. Él se ha vuelto a casar y tiene otra hija.
Lleva dos años sin pagar pensión de alimentos; gastos extraordinarios nunca ha pagado. Se jacta de que le vuelva a denunciar, que para lo que me va a servir, y desde luego así ha sido. Ya no puedo más.
