LA EUROCÁMARA SACA A DEBATE EL PERMISO POR MATERNIDAD Y PATERNIDAD
La ampliación de la baja por maternidad a 20 semanas avanza en Europa entre obstáculos.
“Con un permiso de maternidad corto, muchas abandonan su puesto de trabajo. Por eso, alargar la baja maternal no está mal, aunque no va a ser la solución; es una medida marginal. Para conseguir la igualdad habría que introducir otro tipo de cambios, como que el permiso se dividiese a la mitad entre el padre y la madre, o subvencionar las guarderías, o propiciar unos horarios más flexibles que permitieran conciliar trabajo y familia… Favorecer la jornada continua es el primer paso que tendríamos que seguir.”
¿Es un avance para el empleo femenino o tendrá efectos contraproducentes? ¿Puede permitirse Europa su precio? Las opiniones están enfrentadas, como se ha puesto de manifiesto en el Parlamento Europeo, que ayer aprobó por fin extender el permiso de maternidad de 14 a 20 semanas y sufragar el coste del 100% de la baja. Para unos, tanta protección penalizará el empleo de las mujeres; para otros, esa seguridad las animará a permanecer en el mercado laboral tras ser madres.

La eurodiputada italiana Licia Ronzulli pide la palabra en el Parlamento Europeo con su bebé en brazos, ayer en Estrasburgo.- REUTERS
Pese a las reticencias de países como Alemania y Reino Unido, la medida que planteó hace dos años la Comisión Europea ha salido adelante mejorada, después de que la Eurocámara la metiese en la despensa la pasada legislatura gracias a la fuerza de los grupos liberales y la presión de los empresarios. Por eso hasta ayer mismo muchos eurodiputados tenían dudas de que contase con el suficiente respaldo.
Con 390 votos a favor y 192 en contra, el Parlamento ha dejado claro que cree que alargar los periodos pagados a las madres para cuidar a sus hijos protege el empleo femenino. Pero la batalla no está ganada. Ahora queda la parte más dura del proceso, explican los eurodiputados Iratxe García Pérez, del PSOE, y Raúl Romeva, del Grupo Verdes/ALE, que es la negociación en el Consejo Europeo, donde la oposición de solo cuatro países podría tumbar la iniciativa.
De cualquier forma, para ambos, al igual que para su colega del PP en Estrasburgo, Teresa Jiménez-Becerril, la extensión del permiso de maternidad es un avance en la protección de los derechos de la mujer, en la igualdad de género y en materia de conciliación. En la Europa de los 27, solo 10 países protegen a la mujer trabajadora que quiere ser madre con unos permisos de 20 semanas o más; el resto tendrían que adaptar sus legislaciones, y de ahí las reticencias de algunos partidos políticos para extender la baja. Eso sí, salvo Malta, todos superan la norma europea en vigor de 14 semanas.
Si el tiempo del permiso era un obstáculo para su aprobación, no lo era menos el hecho de que estuviese financiado al 100% para la trabajadora, como ocurre en España, donde tiene derecho a 16 semanas cubiertas por la Seguridad Social. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), actualmente solo 13 países de la UE financian íntegramente el 100% del salario durante todo el permiso de maternidad, ya sea a través de fondos públicos o con aportaciones de los empresarios.
El coste de la medida en plena crisis económica es el escollo fundamental que arguyen quienes se oponen a la ampliación. “Extender el permiso impone costes masivos. Solo para nueve países la medida supondría 6.000 millones de euros”, señalan los empresarios agrupados en torno a Business Europa. Su director general, Philippe de Buck, dijo en un comunicado: “No es la vía para mejorar la protección de las mujeres trabajadoras y aumentará la complejidad en su contratación. No es lo que queremos ni necesitamos”.
Por supuesto, el coste depende del país de que se trate. Según un informe encargado por la Eurocámara a la consultora Ramboll Group, oscilaría entre 0 y 5.000 euros por nacimiento. No obstante, la compañía mantiene que, con solo un aumento inferior al 1% en la tasa de participación femenina en el mercado de trabajo, el gasto público del permiso de maternidad estaría plenamente cubierto. Y está demostrado que unos permisos largos y bien pagados reducen el porcentaje de mujeres que abandona el trabajo.
Para la catedrática de Economía de la Universidad del País Vasco e investigadora de Fedea Sara de la Rica, la participación de las mujeres en el mercado laboral baja del 65% al 50% cuando están en edad de ser madres. “Con un permiso de maternidad corto, muchas abandonan su puesto de trabajo. Por eso, alargar la baja maternal no está mal, aunque no va a ser la solución; es una medida marginal. Para conseguir la igualdad habría que introducir otro tipo de cambios, como que el permiso se dividiese a la mitad entre el padre y la madre, o subvencionar las guarderías, o propiciar unos horarios más flexibles que permitieran conciliar trabajo y familia… Favorecer la jornada continua es el primer paso que tendríamos que seguir”, afirma.
Una opinión que comparte Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, para quien “en España estamos bastante a la cola en lo que se refiere a familia, igualdad y conciliación. Y toda medida que no pase por unos horarios racionales es demagógica”.
Por su parte, María Pazos-Morán, investigadora del Instituto de Estudios Fiscales y portavoz de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPIINA), es contraria a la ampliación del permiso de maternidad, mientras no se equipare el de paternidad. “Supone renunciar a la igualdad, ponerla más lejos”, afirma, y defiende las bajas iguales, intransferibles y pagadas al 100%. Porque si no se retribuyen, los hombres no se las toman, las dejan para las mujeres sistemáticamente. “Y si se sigue extendiendo el permiso maternal será mucho más difícil llegar a esta equiparación”, agrega.
Consciente de que la desigualdad tiene repercusiones muy negativas en el empleo femenino, Octavio Granado, secretario de Estado de Seguridad Social, asegura que precisamente por ello el Gobierno ha puesto en marcha el permiso de paternidad, “que ha determinado un cambio de roles en España, incorporando a los padres al cuidado de los hijos”.
La Eurocámara, sin embargo, “ha optado por una solución de compromiso entre conservadores y progresistas: un sueldo mínimo. Nosotros intentaremos corregir lo que ha aprobado para acercarlo al modelo al español, comprometido con la atención compartida y la diversidad. España no solo cuenta con permiso de maternidad como muchos países, sino de paternidad, protege a los padres con hijos discapacitados o la hospitalización de neonatos… Y vamos a seguir insistiendo en la diversidad”, afirma. Respecto al retraso por estrecheces presupuestarias en la extensión de la baja de paternidad, Granado considera que es más importante que la ayuda llegue a todo el mundo que alargar dos semanas un permiso.
Procedencia de la información:
El País
Más permiso maternal: es caro pero cunde
Calendula
calendula@yosoymadresoltera.com
