LA DEPRESIÓN EN LOS NIÑOS
“Depresión en los niños” es un artículo escrito desde la NASP (Asociación Nacional de Psicólogos Escolares) que presenta información sobre el tema de manera clara y estructurada, destinado especialmente a los padres de niños que sufren de depresión.
Los niños pueden comunicar o mostrar sentimientos de infelicidad, tristeza, desaliento o irritabilidad, pero la mayoría de los niños se recuperan rápidamente de estos estados de ánimo. Sin embargo, para otros la depresión puede ser severa y de larga duración, y puede interferir con todos los aspectos de la vida diaria, desde el rendimiento académico hasta las relaciones familiares.
Diagnosticando y tratando la depresión en los niños
El comienzo de la depresión puede ser súbito o gradual, por corto o largo plazo. Reconocer y diagnosticar la depresión en los niños puede ser difícil debido a que la depresión puede estar presente al mismo tiempo que otros trastornos, como la ansiedad y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad. A pesar de que un niño puede presentar uno o más síntomas de depresión, generalmente se considera un trastorno depresivo mayor si se observan cuatro o más síntomas por un largo período de tiempo.
Causas
Los psicólogos han vinculado la depresión a la pérdida de seres queridos, perturbaciones en las relaciones entre padres e hijos y amenazas a la autoestima. También se ha tomado en consideración la manera en que los niños interpretan y estructuran las experiencias de la vida diaria, y la creencia de que ellos tienen la habilidad para controlar y darle forma a su mundo. Muchas cosas que causan tensión pueden afectar el estado de ánimo de algunos niños.
Síntomas de depresión en los niños
Esté alerta a los síntomas comunes:
Los síntomas de depresión varían de acuerdo a la personalidad del niño y a la etapa de desarrollo en la que se encuentra. Tenga presente que muchos de los síntomas que se mencionan son característicos de otros tipos de problemas (vea la siguiente sección “¿Cómo puede saber si su niño padece de depresión?”). Si algunos de estos síntomas están presentes, usted debe considerar buscar un diagnóstico profesional:
• Estado de ánimo irritable o depresivo
• Problemas de conducta/disciplina
• Pérdida de interés o placer
• Autoestima baja
• Aislamiento social
• Sentimientos de que no vale nada
• Agitación
• Sentimientos de desesperación
• Dificultad al concentrarse
• Cambio en apetito
• Llanto frecuente
• Trastornos en el sueño (falta o exceso)
• Quejas físicas
• Cansancio
• Subida o bajada de peso
• Conducta dirigida a lastimarse a sí mismo
• Crecimiento y peso no son apropiados
• Hablar acerca de, o intentar cometer para la edad/desarrollo suicidio
¿Cómo puede ayudar a su hijo?
La siguiente lista de sugerencias lo pueden ayudar con los síntomas más comunes de la depresión en los niños:
(1) Autoestima baja y tendencia a criticarse a sí mismo: Elogie a su niño frecuentemente con sinceridad; acentúe lo positivo; de una manera comprensiva, ponga en tela de juicio las críticas de su niño hacia sí mismo, y señálele sus pensamientos negativos cuando ocurran.
(2) Culpabilidad: Ayude al niño a distinguir entre los acontecimientos que él puede controlar y los que están fuera de su alcance: ayúdelo a que comience a hablar positivamente de sí mismo; estimule la restitución, de ser necesario.
(3) Estabilidad familiar: Mantenga una rutina y disminuya los cambios en asuntos familiares; comente acerca de los cambios con anticipación para reducir las preocupaciones.
(4) Desesperación e impotencia: Pida a su niño que escriba o hable de sus sentimientos y que anote sus pensamientos placenteros de 3 a 4 veces al día, para que éstos vayan aumentando en un período de 4 a 6 semanas.
(5) Pérdida de interés y tristeza: Prepare una actividad interesante al día; planifique acontecimientos especiales; comente temas agradables.
(6) Apetito y problemas de peso: No lo obligue a comer; prepare sus comidas favoritas; haga que la hora de comer sea placentera.
(7) Dificultades para dormir: Mantenga un horario constante para dormir; participen en actividades relajantes como leer o escuchar música suave; terminen el día con una nota positiva.
(8) Agitación e inquietud: Cambie las actividades que causan agitación; enséñele al niño técnicas de relajación; un masaje puede ayudar; estimule el ejercicio y la recreación.
(9) Temores excesivos: Reduzca las situaciones que causan ansiedad e incertidumbre; apóyelo y tranquilícelo; la planificación puede reducir la incertidumbre.
(10) Comportamiento agresivo e ira: Rechace la conducta destructiva de una manera amable pero firme; dele validez a sus emociones y estimule al niño a expresar sus sentimientos de ira apropiadamente; no reaccione con ira; sea consistente en sus respuestas a la conducta inadecuada.
(11) Dificultad para pensar y para concentrarse: Anime a su niño a participar en juegos, actividades, charlas familiares; trabaje con los maestros y los psicólogos escolares para promover el aprendizaje.
(12) Pensamientos suicidas: Esté alerta a las señales de suicidio; busque ayuda profesional inmediatamente.
(13) Si la depresión persiste: Consulte con su médico para que le haga un examen; pida ser derivado o referido al psicólogo escolar, al psicólogo clínico o a un psiquiatra.
Procedencia de la información:
Depresión en los niños (Depression in Children)
Faros – Sant Joan de Déu – Observatorio de Salud de la Infancia y la Adolescencia
Calendula
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