En enero de 2011 se ha suprimido el cheque-bebé, una prestación que consistía en aportar los 2.500 euros o una deducción fiscal equivalente a las parejas o madres solteras que trajeran un hijo al mundo, tuvieran el nivel de renta que tuvieran. Esta ayuda se incrementaba en 1.000 euros en el caso de las madres solteras, familias numerosas o con hijos deficientes. En 2011, serán 8.000 los bebés cordobeses que vendrán al mundo sin un pan bajo el brazo.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dejado en la estacada a más de 150.000 cordobeses. El recorte radical en el gasto social, que era uno de los principales estandartes en sus primeras etapas al frente del Ejecutivo, ha convertido a miles de familias de la provincia en víctimas de unas expectativas frustradas para obtener recursos públicos con los que hacer frente a sus gastos cotidianos.

cordoba-nacimientos

La supresión del «cheque-bebé» el pasado 31 de diciembre es, tal vez, el ejemplo más claro de cómo las políticas de protección social han naufragado en medio de la tempestad financiera que Rodríguez Zapatero se ha negado a reconocer hasta que era más que una evidencia. El resultado es claro: mientras que las bases socialistas, desnortadas en Córdoba con el liderazgo incierto de Juan Pablo Durán, claman por un golpe de timón en el partido a nivel federal, miles de ciudadanos se sienten agraviados por no poder disfrutar de una cobertura social igual a la que tuvieron acceso sus vecinos hace solo unos meses.

Si detrás de cada dígito en las oficinas de empleo hay un drama personal y familiar, la eliminación del «cheque-bebé» o la reducción de sueldos de los funcionarios encierran innumerables historias de dificultades económicas e incluso de desvalimiento en unos tiempos en los que cualquier ayuda pública es bien recibida. ABC analiza hoy la situación de los colectivos que se han visto más azotados por la errática política del PSOE en el Gobierno de España, y que son, entre otros, los empleados públicos, los pensionistas, los parados de larga duración y los padres de recién nacidos. En total suman más de 150.000 personas, en torno al 19 por ciento de la población cordobesa.

El fin del «cheque-bebé»

Fue una de las prestaciones estrella del Gobierno de Zapatero. Consistía en aportar los 2.500 euros o una deducción fiscal equivalente a las parejas o madres solteras que trajeran un hijo al mundo, tuvieran el nivel de renta que tuvieran. Esta medida de carácter universal entró en vigor en julio de 2007, de manera que desde entonces la han cobrado en la provincia en torno a 20.000 familias. Cada año nacen en Córdoba unos 8.000 bebés, según las series de natalidad de los últimos ejercicios del Instituto de Estadística de Andalucía (IEA). Esa cifra, 8.000, serán los bebés que vendrán al mundo en 2011 sin un pan bajo el brazo. Esta ayuda se incrementaba en 1.000 euros en el caso de las madres solteras, familias numerosas o con hijos deficientes.

Sueldo de funcionarios

Los empleados de la administración conforman el segundo bloque más numeroso de afectados por los «tijeretazos» de José Luis Rodríguez Zapatero. Porque se trata de 49.000 trabajadores a los que el Gobierno les redujo el sueldo un 5 por ciento en la primavera del pasado año y que este que acaba de entrar verán cómo se les congela. Esta cifra de 49.000 personas es superior con seguridad, porque la reducción salarial se ha aplicado también a los profesionales de empresas concertadas con la Junta de Andalucía y el resto de las administraciones, como por ejemplo las plantillas de los colegios religiosos que funcionan con subvenciones de la Consejería de Educación.

El Ayuntamiento tiene 1.950 empleados si solo se cuenta a su estructura central, a la que hay sumar los 1.560 trabajadores de las empresas municipales y organismos autónomos. Cuando se produjo la merma salarial de 2010, los principales sindicatos del Consistorio estimaron que las personas con puestos de trabajo con menor cualificación dejarían de percibir cada año entre 1.400 y 1.800 euros.

Congelación de pensiones

Los pensionistas cordobeses son los que más «tropa» aportan a este ejército de «desheredados» de Zapatero. Según los datos facilitados por el PSOE en diciembre, en la provincia, unos 95.000 se enfrentan a 2011 con sus pensiones congeladas.

No obstante, sí recibirán este mes la «paguita» por la desviación entre la previsión del IPC para 2010 —por la que se calcularon sus ingresos el pasado año— y la inflación real. La diferencia fue del 1,3% y se compensa en un abono único. Y ese aumento queda consolidado ya para todo 2011, para que no pierdan poder adquisitivo, con lo que en sus nóminas apreciarán un aumento también del 1,3%. Y se acabó lo que se daba. Además, ellos no tendrán en 2012 ni «paguita» ni compensación en sus nóminas por la evolución del coste de la vida en 2011.

En torno a 65.000 cordobeses, los perceptores de pensiones mínimas, se salvan de los «tijeretazos». Además de la «paguita» que recibirán en enero, sus retribuciones experimentarán un aumento del 2,3%: un 1,3% corresponde al ajuste por la desviación entre el IPC calculado para 2010 y el que fue el real finalmente y el 1% restante corresponde a lo que prevé oficialmente el Ejecutivo que suba la inflación en 2011. En caso de que el coste de la vida se eleve más del 1% previsto, a ellos sí se les compensaría en 2012 tanto con la «paguita» como con la consolidación de la desviación del IPC en sus nóminas.

De todas formas, en Córdoba que a uno le congelen la pensión es una noticia especialmente mala, porque la pensión media contributiva en la provincia está siempre a la cola del país. En noviembre, último dato disponible, era la sexta más baja de España, con 661,7 euros.

Parados sin cobertura

Los parados que hayan agotado todas sus prestaciones por desempleo son otro colectivo que sentirá en sus carnes la poda del Estado del Bienestar. Y es que, a partir del 15 de febrero, desaparecerá el subsidio de 426 euros que podían solicitar los parados que se hubieran quedado sin recursos. Es imposible saber a cuántos cordobeses afectará su eliminación. Al contactar con el Servicio Publico de Empleo Estatal, facilita solo el número de ciudadanos que se han visto beneficiados en la provincia con esta ayuda desde que se puso en marcha en agosto de 2009. Han sido 16.326.

De todas formas, y aunque a buen seguro que cuantitativamente sea de los cuatro grupos de damnificados el menos numeroso, hay que reseñar que este colectivo es el que más sufrirá con el recorte que le afecta. Son personas sin ningún recurso.

Y aunque tampoco hay cifras oficiales al respecto, —el Servicio Público de Empleo Estatal suprimió en 2008 los indicadores de cobertura que alcanzaban las prestaciones— sí hay estimaciones que alertan del volumen de cordobeses que están en el paro y no tienen ninguna prestación por desempleo. La pista la dio en agosto un estudio de Agett (Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal). Según este trabajo, en junio de 2010 había 111.314 parados en la provincia —la cifra es más alta que la que da el Servicio Andaluz de Empleo (SAE), ya que usa una metodología distinta basada en la Encuesta de Población Activa (EPA)—.

Este informe estimaba que, de todos ellos, había 31.134 personas sin trabajo que no recibían ninguna prestación por desempleo. O sea, un 28% de los parados estaba totalmente desprotegido. Seis meses después, y dado que la crisis sigue sacudiendo fuerte a Córdoba, la lógica dice que esos datos deben ser aún peores y que ha de haber más desempleados en situación de gran precariedad.

Procedencia de la información:
ABC
Los recortes sociales de Zapatero «desheredan» a 150.000 cordobeses

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.com