Calendula escribe esta introducción:

En contadas ocasiones una persona, mujer, que ha ejercido la prostitución, ha enviado un mensaje o un comentario a la web de las madres solteras. Pero ninguna, como Enma, ha deshilvanado con tanta naturalidad y claridad qué pasó por su vida y cómo tiene que encarar el futuro (lo dejó colgado bajo el artículo Ninguna mujer nace para puta. Prostitución y madres solteras, para que muchas de nosotras lo leyéramos). Es muy precisa cuando asegura: “Que los padres que tienen hijas las quieran y apoyen mucho. No las descuiden, porque niñas señoritas jóvenes que no tienen comprensión en casa son presas más fáciles de esta situación.”

Éste es el testimonio de Enma:

Yo opino que ninguna mujer nace para prostituta, pero si a veces en la vida se te presenta en el menos pensado, nadie estamos salvos, y digo “no es bueno escupir al cielo, que en la cara te puede caer”.

Yo tengo una experiencia propia que quisiera compartir. Yo sí me metí en ese campo de trabajo sexual. Si les contara como fue, paso a paso, sería muy largo contarla. Lo diré en pocas palabras. Yo fui involucrada, empezando de bares donde yo ni en mente tenía. No fue porque yo quise. Hay personas que captan para esos trabajos y te llevan con engaños. Vives amenazada, encerrada, te lamentas, haces de todo, pero lo único que te dicen es que por ti pagaron en las agencias famosas de trabajo.

En mi caso yo no tenía dinero. Había perdido el trabajo que tenía más antes. ¿Qué hacer ahora? Sin querer, llorando y no llorando, tenía que involucrarme y si no quieres a las malas te dan pastillas, etc., cosas, no puedes como escapar. ¿Ok? Y si les cuentas a los parroquianos que concurren esos lugares, solo les das lastima y no son capas de hacer algo por ti. Luego pasa el tiempo, ya van dos, tres meses.

Agarré el hilo en los bares tomando y luego poco a poco me acostumbré. Por decepción a mi misma tuve que acostumbrarme a ese ambiente hasta meterte en prostitución.

Un día de repente se cruza en mi camino un hombre y me saca de ese ambiente poco a poco, pero cuando discutía con ese hombre que se había convertido en mi pareja, me maltrataba psicológicamente, a veces hasta me levantaba la mano. En realidad me arrepentía de haber conocido a esa persona. Pero al conocer esa persona también a la vez me puse a estudiar. Mi sueño desde niña siempre era ser algo profesional, a pesar de mi pobreza. En el colegio era una alumna destacada. ¿De qué me sirvió ser todo eso?

Pero bueno, estudié, pudiendo o no económicamente, humillaciones, rechazos de la gente, uf, se recibe mucho. Y para el colmo, me puse ingresar en la misma ciudad, y hasta los docentes y los compañeros de estudio habían sido mis clientes. La cara no tenía donde poner. Bueno, también pasó. Lo pude superar. Pero diré que me cambié  para otra ciudad. Bueno, por lo menos en esa universidad no estaba por los suelos mi autoestima. Me había separado de ese hombre que no me valoraba.

Soy madre soltera. Junto a mi hijo luché años, estudié, me prostituía en las vacaciones. Conozco a otro hombre, parece generoso, lo conozco algo de 3 años, pero tengo miedo y temor. No quiero saber nada de parejas, no confío en nadie. Pienso que todos los hombres son mal pensados y si te conocen en ese lugar creo jamás te darían tu lugar como mujer. Un respeto, no creo. Y decidí por ahora quedarme sola. El problema es que no tengo como solventarme, me falta poco culminar dos semestres el estudio y mi hijo en el colegio. El gasto me persigue y en verdad ya no quisiera seguir en esos ambientes malos, porque todo varón que acude a esos lugares te mira mal y te utilizan. Te tratan como si uno fuera un animal, como si ellos no habrían nacido de una madre. Te tratan como si uno no tuviera sentimientos, que no piensa. Así piensan de las chicas de ese ambiente, pero no es así, están equivocados.

En verdad, no sé qué hacer, lo peor es que a veces me gana la depresión y tengo miedo de contagiar esa depresión a mi hijo. Hasta en locuras. Pensé suicidarme junto a mi hijo, porque no nos merecemos ese tipo de vida. A veces digo: como no tengo una madre, un padre o un familiar que me apoye con el cuidado de mi hijo, dichosos los que tienen ese apoyo. Espero sepan valorar ese apoyo, pero mi caso es diferente. A veces me pregunto por qué nací, qué daño hice, a quien,  para merecer esto, pero así es la vida.

La prostitución es peor que la droga. Entrar es fácil, salir es difícil, pero no imposible. Sé que podemos las personas que estamos involucradas. Lo que yo haré es buscar trabajo, así me paguen poquísimo, y visitaré psicólogos para no más seguir malogrando la vida de mi hijo. Él no tiene la culpa de nada. Por eso yo tengo esa opinión de que depende de uno solo. Es poner voluntad. Sé que faltará dinero, pero no creo para comer. Pongamos un alto y cambiemos de vida, que la gente no esté mirándonos más mal y demostremos a la sociedad que sí se puede salir de ese ambiente y ser mejor que uno tal vez.
Y lo que uno pasó que sirva de experiencia. Yo no se lo desearía a nadie, que se meta en ese ambiente. Es muy feo, arrenda. Y que los padres que tienen hijas las quieran y apoyen mucho. No las descuiden, porque niñas señoritas jóvenes que no tienen comprensión en casa son presas más fáciles de esta situación. Y si hay madres solteras como yo, mejor no intentar ni pensar siquiera en entrar en ese ambiente. Si todavía no están involucradas, mejor no, así te tengas que quedar en la pobreza. Es mejor. Dios dará, te recompensa tarde o temprano. Quiérete mucho a ti mismo, no pierdas tu dignidad en lugares vagos, es lo único que recomendaría a todas las personas que vean este mensaje.

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.com